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He leido dos artículos en el Blog “Rincón de la Psicología” que me han parecido un fantástico ejemplo de la importancia de la imaginación y la continuidad en el trabajo; como sabéis, en las clases insisto siempre tanto en la necesidad de tener las “melodías en la cabeza” como de un hábito de estudio diario y trabajo continuo ante el piano (las famosas escalas un mínimo de tres veces seguidas, sin parar, para hacernos al instrumento; estudio diario fallando como mucho uno o dos días a la semana; orientarme y situarme bien ante el teclado; cantar las obras; y un largo etc.).

Pero muchas veces no vemos estos beneficios del buen hábito de estudio o los olvidamos; con estos dos artículos quiero daros otro punto de vista en el que apoyarnos para no olvidarlos y confiar en ellos.

El primer artículo, las dianas son más grandes después de haber acertado el tiro, habla de un estudio realizado a tiradores de arco.  Tras cada tiro, sin saber lo bueno que había sido, les hacían dibujar la diana central en un papel; cuanto mejor era el tiro más grande era la diana que dibujaban, así que podemos ver la importancia de la imaginación a la hora de trabajar sobre el teclado, de localizar las teclas y conocer tanto la digitación como el texto (notas), ser capaces de visualizar la “coreografía” de nuestas manos y dedos a la hora de la ejecución: la mejor forma de no desorientarnos o fallar notas gratuitamente.

El segundo artículo, Los mejores jugadores de golf ven los hoyos más grandes, es sobre un estudio realizado a jugadores de golf y su percepción del tamaño del hoyo en el campo: los jugadores que percibían el hoyo más grande eran los mejores y en gran medida esta percepción se atribuye a la experiencia, es decir: la práctica.

¿Quiere decir esto que cuanto más tiempo pase ante el teclado mejor tocaré?

Sí y no:

  1. Si toco sin pensar, sin imaginar y concentrarme como el arquero perderé la mayor parte del tiempo de estudio aunque al final “me salga”, pero no habré aprovechado el tiempo y no será un estudio productivo, sino que será un estudio incluso contraproducente ya que no se verán buenos resultados aunque pase mucho tiempo ante el instrumento.
  2. Si no practico lo suficiente las teclas me parecerán cada vez más pequeñas, como el hoyo al jugador de golf, y me resultará más difícil “acertar” con la consiguiente inseguridad e intranquilidad. No solo no veré resultados sino que, además, no disfrutaré tocando el piano.

Así que si consigo practicar de forma continua con un buen hábito diario de estudio y le añado, al tiempo de estudio, la concentración y visualización (imaginación) de un arquero acabaré disfrutando del estudio y, en definitiva, de tocar el piano.

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